La
Función de Cobranzas
Introducción:
El objetivo principal de Cobranzas es sintéticamente:
“cobrar todo en el menor tiempo posible” , sin perder la visión
de la importancia de conservar la relación comercial con los clientes.
Es por ello que su labor es concentrarse en manejar todas las variables
que participan en esa ecuación, que son:
la logística integral de cobranzas ,
el análisis de todos y cada uno de los clientes , y
la lectura del mercado.
Su core business es el monitoreo permanente de estos 3 frentes de acción
y, consecuentemente, generar las acciones correctivas para disminuir
los riesgos para cobrar en tiempo y forma.
Cobranzas debe valerse de un tablero de control que, con la frecuencia
que se defina como más apropiada, vaya indicando las luces verdes,
amarillas y rojas que estos 3 frentes disparen permanentemente.
También debe hacer una clasificación y análisis
de todos los factores que inciden sobre el resultado del objetivo de
“ cobrar todo en el menor tiempo posible ”. Es importante detectar
cuáles son los factores endógenos a la empresa y cuáles
los exógenos . Sobre los primeros se puede ejercer control
no así tanto sobre los segundos.
Las 3 funciones básicas de Cobranzas:
1- La logística
integral de cobranzas (factor prominentemente endógeno) implica
la atención y seguimiento de todas y cada una de las tareas que van
desde el proceso de facturación que asegure que lo que se facture
coincida con lo realmente pactado con cada cliente; la impresión
de las facturas; su ensobrado; la distribución (asegurando que sean
recibidas en el sector/responsable indicado del cliente para evitar su “extravío”;
su archivo; el seguimiento de cada una en los circuitos burocráticos
de cada empresa cliente; la atención, seguimiento y resolución
incidencias (que en la mayoría de los casos implica la participación
de otros departamentos internos); la emisión de notas de débito/crédito;
la consecución del pago efectivo de cada factura; el direccionamiento
de los “recaudadores”; la supervisión y conciliación con las
empresas recaudadoras; la administración de los recibos; el control
de los pagos recibidos; el depósito en cuentas bancarias; la conciliación
bancaria; y el recupero de los cheques rechazados, dado el caso. Obviamente,
el registro y conciliación de todos los movimientos bajo las normas
impuestas por la Empresa.
2- El análisis
del comportamiento de los clientes con respecto a los pagos, es otra
de las funciones principales de Cobranzas. Este monitoreo permanente es
crucial para anticipar las conductas financieras de los clientes y prevenir
la morosidad. Este análisis debe hacerse tanto con indicadores internos
como externos. Entre los internos es factible detectar estrategias tendientes
a demorar los pagos; el incremento en los días en la calle; el cancelar
parte de la deuda para mostrar síntomas de “pagador” y a la vez consumir
más de lo que cancela; etc. Entre los externos, existen los info
rmes comerciales, tanto públicos como privados. Este factor, si bien
es prominentemente exógeno, tiene su gran cuota de endógeno
dado que es primordial su atención al ser el core business de todo
departamento de cobranzas.
3- La lectura
del mercado . Es un factor exógeno por naturaleza al que poco
podemos incidir para cambiar su comportamiento. Sí es misión
de cobranzas tener una lectura del mismo para anticipar las medidas correctivas.
El deterioro del sector importador, la ruptura de la cadena de pagos de
un determinado sector de la economía, el comportamiento del tipo
de cambio, etc., son algunos de los síntomas que deberían
disparar medidas para anticipar riesgos de cobranzas.
El Outsorcing:
La tendencia moderna indica que las empresas deben guardarse para sí
su core business, y delegar en los especialistas las tareas que internamente
no se justifique realizar.
Ahora bien, existen funciones que no requieren el menor análisis
para justificar su tercerización como ser los informes comerciales
o la distribución masiva de correspondencia.
La justificación de tercerizar una función debe hacerse
tanto desde el punto de vista del costo / beneficio como de la calidad esperada
. Si este análisis no se realiza con esta visión integral
seguramente la decisión no será la correcta. Por ejemplo,
el costo de la distribución de las facturas en manos de terceros
seguramente será inferior al de su realización con recursos
propios, pero solo podrá justificarse en la medida que todas las
facturas lleguen a sus destinatarios y en tiempo.
Tampoco existen 2 proveedores externos iguales para una misma función.
Volviendo al caso del correo, es común percibir que “lo barato sale
caro”.
¿Cuándo conviene tercerizar una función?
Sin perder el concepto fundamental de no tercerizar lo estratégico
, el core business, existen varias razones que al menos impulsan
a las empresas a analizar esta alternativa.
Veamos las principales:
Variabilizar
los costos, cambiar una estructura de costos fijos por una
variable
en función de los resultados obtenidos.
Evitar
subjetividades : si las funciones de ventas y cobranzas se asignan
a una misma persona, ésta priorizará la primera y otorgará
concesiones
sobre la segunda, generalmente en exceso y de difícil reversión.
Hoy más que nunca es fundamental el axioma, “la venta se
cierra cuando se cobra ”.
Trasladar
la “tarea ingrata” de reclamar a los clientes la cancelación
de las facturas.
Asignar
los recursos propios exclusivamente para las tareas principales
o para aquellas que es imposible delegar externamente por
no contar con oferta viable en el mercado.
Reducir
costos fijos que no solo se limita al costo directo del recurso
humano sino
a todos los demás que trae aparejada la relación de dependencia,
como ser cargas sociales, previsiones por despidos, vacaciones,
etc.; más los costos de la posición de trabajo (espacio,
escritorio,
PC, teléfono, papelería, cafetería, etc.,); más
selección, capacitación,
entrenamiento, rotación, improductividades ocultas, restricciones
horarias, etc. Además, es común en algunas empresas la
obligación de absorber personal no deseado proveniente de otras
áreas internas.
Contratar
personal idóneo , dedicado y focalizado un tema específico
para desarrollar
las funciones tercerizadas, con la facultad de rescindir el
contrato en cualquier momento.
Cubrir
cuellos de botella , para evitar los desbordes de las estructuras
internas
o cuando la función requiere picos horarios y/o de fechas
para su
atención. Esta flexibilidad laboral no es factible cuando la función
se realiza con recursos propios.
Reemplazar
recursos en épocas de vacaciones . Esto tiene un efecto doble
en muchas funciones puesto que estas épocas no solo hay que cubrir
las ausencias internas sino además, en las empresas clientes sucede
exactamente lo mismo y consecuentemente, lograr respuestas
es más laborioso. (Ejemplo de esto es el pago a proveedores).
Mejorar
la productividad , ya que la que logran los proveedores externos
es generalmente muy superior a la se obtiene con personal propio,
debido a su know how, su experiencia, su tecnología utilizada
y sus ingresos
a resultados .
Exigir
resultados. El proveedor externo procura siempre actualizar sus estrategias,
sus tácticas y su tecnología, y capacitar y motivar permanentemente
a su personal para procurar un nivel óptimo de competitividad.
Incentivar
determinadas funciones sin menoscabar la política de incentivos
genérica de la empresa.
Mejorar
la capacidad de adaptación al cambio.
Acceder
a una mayor flexibilidad de las tareas adecuada a las demandas,
normas y costumbres de los clientes (días de atención,
horarios,
etc.)
Compartir
beneficios y riesgos. CLIENTE/PROVEEDOR = SOCIOS
Evitar
inversiones en tecnología en funciones ajenas al core business
que pueden
resultar obsoletas en el mediano o corto plazo.
Disponer
de recursos sin limitaciones a las políticas de la empresa.
Medir
resultados a corto plazo. La asignación de funciones a un
proveedor
externo se puede medir inmediatamente. Se puede contrastar
rápidamente los resultados obtenidos entre la gestión con
recursos
internos vs. los externos; incluso medir performances entre distintos
proveedores .
Detectar
improductividades ocultas. El proveedor externo procurará
en todo
momento mejorar las gestiones internas y consecuentemente reducir
costos y entrenar y motivar al personal interno, puesto que lo ayudará
significativamente en sus resultados.
Gestión
objetiva no sujeta a relaciones internas. El proveedor externo actuará
con absoluta imparcialidad y podrá detectar anomalías en
gestiones
internas.
Acceder
a recursos en forma rápida y sin inversiones.
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Deducciones
al impuesto a las ganancias por malos créditos de escasa significación.
El Poder Ejecutivo Nacional mediante el Decreto Nº 2442/02, introdujo
modificaciones a la reglamentación del Impuesto a las Ganancias,
en lo referido a la deducción de malos créditos (“incobrables”)
en la determinación del tributo.
Entre aquellas, se incluyó un nuevo índice de incobrabilidad
referido a los malos créditos de “escasa significación”, en
los siguientes términos:
“En los casos en que, por la escasa significación de los saldos
a cobrar, no resulte económicamente conveniente realizar gestiones
judiciales de cobranza, y en tanto no califiquen en alguno de los restantes
índices arriba mencionados, igualmente los malos créditos
se computarán siempre que se cumplan concurrentemente los siguientes
requisitos” , que en resumen son:
La deuda
debe ser igual o inferior a $ 5.000.- (Monto actualizado por
la R.G. N º1693 del 23/06/04).
El crédito
en cuestión deberá tener una morosidad mayor a 180 días.
Debe haberse
notificado fehacientemente al deudor sobre su condición
de moroso y reclamado el pago del crédito vencido.
Deben
haberse cortado los servicios o dejado de operar con el deudor
moroso.
Probablemente en su Empresa existan casos que puedan ser encuadrados dentro
de esta normativa que por su escasa significancia no han sido gestionados
ni derivados al Departamento Legales. O, en tal caso, no se inició
ninguna acción por una simple razón de costo/beneficio.
Nos interesa gestionar estos casos a resultados. Esto implica que
en el caso de que recuperemos la deuda, facturaremos nuestros honorarios
preacordados, y en caso contrario su Empresa contará con todos los
requisitos requeridos por la AFIP para recuperar el 35% del Impuesto a las
Ganancias, sin abonarnos importe alguno por nuestros servicios.
